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Actos de Resistencia metaleros. ¿Qué tanto estamos involucrados?

Por Ana Cubides

@m42zine

 

Mientras lees, escucha: https://aordocumentary.bandcamp.com/releases

«hay gente que está “aburrida de lo que habla el metal”»
Arraigo, citado por Varas.

En el año 2019 tuve el gusto de conversar con Nelson Varas, director de Songs of Injustice: Heavy Metal Music in Latin America para el FICIME. Hablamos de temas muy concretos sobre la relevancia del Metal y el contexto sociocultural propio de algunas bandas latinoamericanas. En septiembre de 2021, se estrenará en el FICIME su cuarto y más reciente documental, Acts of Resistance: Heavy Metal Music in Latin America enfocado en el Metal y sus actos de resistencia. Indagué más al respecto con él mismo, esto nos contó.

En tus documentales nombras mucho el concepto de «resistencia», especialmente en el nuevo, ¿el metal es resistencia? «Una gran parte del metal en América Latina es resistencia porque invita a ese tipo de cuestionamiento ya sea motivando a ver el mundo de otra manera o actuando sobre él en las calles. Mira el caso de las bandas de metal en las calles de Colombia en los pasados meses. En ese sentido, ¿qué es un acto específico de resistencia desde el Metal? «No todo el metal es resistencia, como algunas personas quisieran hacer ver. Hay un metal que no hace nada más que apoyar el status quo. Así, esta nueva película se concentra en actividades particulares desde el metal para resistir múltiples formas de opresión».

En 2019, nuestra conversación se amplió en el tema de la decolonialidad. Tal vez en ese momento los conceptos no quedaron tan claro, explícanos que son estrategias decoloniales con ejemplos provenientes del Metal en América Latina. Al respecto el profesor justifica, «el metal en América Latina se involucra en una agenda decolonial cuando alerta a su audiencia de esa historia colonial y sus consecuencias hoy. Por ejemplo, lo hace cuando se abandera con pueblos originarios, revela las historias no habladas de la experiencia colonial, y cuando trabaja para crear un mundo con alternativas pluralistas. Verás en mi más reciente documental cómo el metal se ha lanzado a las calles de la región para trabajar con las poblaciones afectadas por la guerra, la violencia y el neoliberalismo. Todas esas experiencias hoy tienen base y se nutren de la historia colonial de la región. Igualmente, he abordado este trabajo decolonial del metal en mi más reciente libro titulado “Decolonial Metal Music in Latin America” que publicó la editorial Intellect».

«No todo el metal es resistencia, como algunas personas quisieran hacer ver. Hay un metal que no hace nada más que apoyar el status quo”

Los modelos que recomiendas en tus documentales son en su mayoría de agrupaciones emergentes o que no han sido muy divulgadas, ¿qué particularidades tienen las bandas nuevas con respecto a las bandas de metal primigenias que prefieres trabajar con ellas? y ¿esas bandas primigenias no se concentran en asuntos socio-políticos o de qué carecen? El investigador argumenta, «verás que en mi trabajo documental y escrito hay un balance entre el ayer y el hoy. Siempre trabajo con bandas originarias y otras más recientes. Lo hago porque esa práctica me permite reflejar cómo las discusiones en las que el metal se ha enfrascado cambian a través del tiempo y los diferentes contextos de la región. Lo que me motiva de las bandas más jóvenes es su capacidad de tomar riesgos temáticos y sonoros. Así, las trompetas y los charangos en el metal, por usar dos ejemplos, me parecen un reflejo de cómo las bandas más jóvenes amplían las maneras en que el metal suena y los temas que aborda».

Luego de tantos años de habitar contextos metaleros, de vivir en un subcontinente complejo y agresivo y de escuchar tantos mensajes de nuestras bandas regionales, se esperaría que surgiera más accionar por parte de las personas que hacen música para denunciar ciertas situaciones injustas o violentas. ¿Hemos ido más allá de enviar mensajes o denunciar? o, finalmente, ¿el ir más allá es enviar mensajes y denunciar estas situaciones? A lo que con convicción responde, «ciertamente, y eso es lo que el documental busca reflejar: el metal latinoamericano es uno que ha pasado de la palabra a la acción. Está en las calles con las comunidades afectadas por la historia colonial pasada y actual. En este sentido, este no es un documental sobre lo que el metal dice, sino un documental sobre lo que el metal hace. Ojalá otras bandas sigan los ejemplos de las que están en el trabajo».

El Metal es una estrategia para lograr conocimiento general y específico y se dice que el Metal es uno universal. Si al Metal y a su comunidad le interesara la especificidad de los contextos de injusticias tanto locales como globales, ¿por qué no se ha accionado otras estrategias para transformar/modificar estos contextos habitados, en muchos casos, por metaleros? Nelson responde, «yo me distancio de la idea del universalismo en el metal. Honestamente, me importa muy poco la creación de narrativas totalizantes en las cuales algunas personas se basan para gestionar descripciones del género musical. Yo creo que la especificidad del metal regional es lo que le hace diferente. Son sus sonidos regionales y temáticos en cada país lo que le hace diferente al metal del Norte Global. Claro está, hay otros metales en el Sur Global que tienen diálogos similares, como pasa en el metal de África por ejemplo. Verás que hay conversaciones potencialmente interesantes en donde podemos comparar nuestras experiencias de opresión y resistencia a través de la música. Ciertamente, falta mucho por recorrer y quedará en manos de los metaleros si nos quedamos cantando desde la protesta o salimos a la calle a hacer algo con lo aprendido. Yo veo esa transición pasando en muchos países y me llena de esperanza».

“Este no es un documental sobre lo que el metal dice, sino un documental sobre lo que el metal hace. Ojalá otras bandas sigan los ejemplos de las que están en el trabajo»

Es relevante lo que el Metal manifiesta en sus letras y conceptos generales de sus obras, sean estos o no «el reflejo de cada contexto para entender la región» (Varas) que sobrellevan los metaleros. No obstante, la mayor parte del Metal y sus bandas no se orientan a las problemáticas de carácter colectivo de su país, ¿cuál es el objetivo de encaminar tus (dos) documentales más recientes bajo este asunto o problemática si la mayor parte del Metal que se lanza no se manifiesta en esos asuntos? El documentalista argumenta firmemente, «yo no hago documentales sobre lo que la gente quiere ver. Yo hago documentales para contestarme preguntas muy personales. Por eso los últimos dos han dejado atrás el tono descriptivo de los primeros, para atender preguntas sobre el papel social del metal. Como dicen mis amigos de Arraigo en Argentina, hay gente que está “aburrida de lo que habla el metal”. Yo me encuentro entre esas personas y trato de explorar las facetas más socialmente comprometidas del género en América Latina».

Profesor, ¿de qué otras maneras nos sugieres conocer los contextos locales de los artistas de las bandas de metal sin recurrir a denunciar situaciones injustas o violentas? A lo que contesta, «me parece que hay que estar con las personas de las cuales uno escribe o hace películas para conocer su contexto. Yo no puedo escribir de gente con quien nunca he hablado o de lugares a los que no he ido. Me parece un atrevimiento egocéntrico. De esa manera, mi labor investigativa en el metal se convierte en un acompañamiento y se distancia del extractivismo intelectual que ha caracterizado mucho trabajo académico».

¿Qué otros actos de resistencia desde el metal se evidencia sin que los artistas de las bandas tengan que hacer terreno a/en entornos vulnerables, injusto o violentos? Difícil contestar esta pregunta. Tal vez te devuelvo otra. Si el metal de la región no está atento y ligado a esos entornos de opresión, ¿entonces para qué nos sirve? Ojalá que la respuesta no sea solamente para el entretenimiento.

“Si el metal de la región no está atento y ligado a esos entornos de opresión, ¿entonces para qué nos sirve? Ojalá que la respuesta no sea solamente para el entretenimiento”

¿Algún comentario extra que quieras compartir con nosotros? Mi agradecimiento al FICIME por invitarnos a presentar la película y nos vemos en Bogotá en Septiembre.

Muchas gracias Nelson por tu tiempo. Te esperamos muy pronto.

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