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Clausura, premiación e historia del Metal en Bogotá

Por Sebastián Rozo – Periodista

 

En el marco del Festival Internacional de Cine y Metal se celebró la clausura del evento en la Cinemateca Distrital, liderada por su director Sebastián Alvarado y algunos invitados de talla internacional como el mexicano Alfredo Nieves Molina, jurado, ponente y conferencista, y el español Carlos Arenas, jurado y profesor. Ambos presentes en el desarrollo temático del ciclo en días pasados, con una charla académica y pedagógica sobre el rol artístico del horror en el discurso y performance del heavy metal.

La gala de premiación inició con la categoría a mejor video clip nacional. La banda ganadora fue The Scum con su corte Dead Eyes. Para mejor video clip internacional, fue la banda mexicana The Hellish y su producción Ocean quién se llevó los honores. En el rubro de los cortometrajes de ficción a nivel nacional el galardón fue para Alma, mientras que internacionalmente la poética singular y personal de Tal vez más que recodar voy a imaginar, de Guatemala, cautivó a los jurados para ser, finalmente, el ganador. En mejor largometraje de ficción internacional, la estatuilla fue para los españoles de El último tren al Rock and roll. Por otro lado, el reconocimiento a mejor cortometraje documental nacional fue para Lima Stone. Finalmente, Sonidos de la nada se llevó la ovación como mejor largometraje documental nacional. En este mismo rubro, a nivel internacional, el ganador fue la emotiva historia que se narra de la banda Lordi de Finlandia en la producción: Monsterimiens.

Al concluir las distinciones para los filmes participantes del festival, se proyectó el trabajo: La ciudad de los gritos: La historia musical del metal en Bogotá del director Germán Gómez Eslava. Para algunos una reminiscencia nostálgica que evoca una época dorada de un amor especial que creció en nuestra ciudad por el rock duro, aunque para otros será un intangible de enorme valor para aprender y fomentar la tradición oral del génesis del heavy metal en la capital.

A propósito de esa narración que recorre la histórica calle 19, la mística que se condensó en el centro comercial Vía Libre o la vivencia musical de Kocoa, la primera banda de metal de Bogotá, Germán agrega: “El metal siempre me formó como persona, y creo que la película es una forma de reconocimiento a estas personas que han construido la escena del metal acá”

La ciudad de los gritos será un primer capítulo de una estructura que tendrá tres entradas más. Una serie de fragmentos que ampliarán el archivo documental y que profundizarán en otras experiencias de vida para dejar abierta la posibilidad, desde la academia y la producción audiovisual, de seguir complementando y ampliando todos los hechos y sucesos del metal pesado en el centro del país.

Sin duda el Ficime se consolida como un medio de exposición de las artes audiovisuales especializadas en el metal, dándoles un valor y posibilitando una manera honesta de aprovechamiento del recurso público para crear espacios que robustecen el componente académico e ideológico de esta pasión, sin dejar de mencionar que, como movimiento, estamos obligados, desde diferentes instancias y campos del saber, a exigir y solicitar a las entidades públicas más soporte para la financiación de estos propósitos.

Unifiquemos las ideas, trabajemos juntos, cambiemos el paradigma y la industria cultural para que el heavy metal evolucione; al final, uno es lo que ama, y como tal, debemos hacerlo progresar.

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